Un año decisivo

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El 2018 es definitivo para que nuestra administración siga materializando los proyectos planteados en el Plan de Desarrollo y que procuran mayor bienestar para los caldenses.

Terminado el riguroso proceso de planeación, de gestión y el arduo trabajo en la presentación de proyectos, este año se consolidan obras relevantes como la segunda fase del Plan Vial, que transciende el simple hecho de pavimentar las vías departamentales y que tienen un gran significado social al acercar los ciudadanos a sus derechos, al niño con la escuela, al campesino con los mercados para vender sus productos, a la madre gestante con el hospital y a la Fuerza Pública con la comunidad.

Esta iniciativa ya se empieza a concretar con recursos que provienen de varias fuentes, como la venta de las acciones de Isagén, regalías y la aprobación de proyectos en los Órganos Colegiados de Administración y Decisión (OCAD), en los que Caldas es el departamento de la región Eje Cafetero y Antioquia con mayores aprobaciones gracias a un riguroso proceso de planificación, con el fin de que las inversiones se ejecuten en puntos clave para impulsar el desarrollo agrícola, turístico y social. En este relevante frente que son las carreteras regionales invertimos cerca de  220 mil millones de pesos.

Vale la pena resaltar de nuevo los proyectos de infraestructura educativa, de los cuales ya se han entregado obras de cinco establecimientos educativos y en los que se invierten cerca de 100 mil millones de pesos. Con mejores ambientes escolares logramos un mejor aprendizaje y se disminuye la deserción escolar. Esto sin olvidar los programas de entrega de bicicletas y de bilingüismo, que pretenden también fortalecer los procesos educativos.

Enfocar nuestros esfuerzos  en mejorar la infraestructura vial y ofrecer un mejor escenario para la educación nos permite cerrar brechas para superar las trampas de la pobreza. Además, crea condiciones de igualdad entre los habitantes de la provincia y los de las zonas urbanas.

Pero si bien la inversión territorial es definitiva para cumplir nuestras metas, somos conscientes de la necesidad de reformar nuestra estructura administrativa para responder a los nuevos retos.

Por esto, con dependencias como Gobierno Abierto garantizamos mayor acceso del ciudadano a los procesos que definen la inversión, buscando un gobierno que transite de la retórica de la transparencia a  garantizar herramientas que garanticen su consolidación.

Para tener un proceso más articulado también se crearon las veedurías de las obras en las diferentes subregiones, mediante las cuales los líderes comunitarios asumen su responsabilidad como actores de control y contribuyen en la vigilancia  de estas inversiones.

Los desafíos siguen para hacer de Caldas un departamento próspero, con calidad de vida. Estamos seguros de que apuntamos a los sectores que nos llevan por ese camino. Necesitamos continuar con el apoyo de los caldenses para consolidar este proyecto de región, que nos permitirá materializar un Territorio de Oportunidades para todos.

 

 


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